lunes, 2 de mayo de 2011

El Príncipe Guillermo y Kate Middleton, de Westminster al Palacio de Buckingham en la misma carroza de la boda de Carlos y Diana

Kate a su llegada al altar de Westminster

Los príncipes en la misma carroza que fueron Carlos y Diana de Gales

Guillermo y Catalina durante el paseo en carroza

Kate Middleton durante el paseo en carroza

El príncipe Guillermo y Kate Middleton han abandonado la Abadía de Westminster en la que esta mañana se han convertido oficialmente en marido y mujer para dirigirse al Palacio de Buckingham, donde tendrá lugar la celebración, en la carroza State Landau de 1902, la misma que hace 30 años habían empleado los padres del novio tras su boda en la Catedral de San Pablo. 

A su salida del templo fueron ovacionados por los miles congregados en el exterior, así como con el sonido de las campanas de la abadía, mientras el príncipe aprovechaba para ponerse los guantes blancos de su uniforme y la dama de honor y hermana de la novia colocaba el vestido de ésta, junto a los oficiales de palacio. El cortejo real se completa con cuatro carruajes más, en los que viajan los familiares directos de la pareja, con quienes protagonizarán en tradicional posado desde el balcón de palacio. 

Será allí donde se produzca el esperado beso de los contrayentes, que será saludado por el paso de aviones de la Real Fuerza Aérea que pintarán el hoy nublado cielo londinense con los colores de la bandera británica. Sin embargo, finalmente la amenaza de lluvias no culminó, de modo que el príncipe y su ya esposa pueden recibir como estaba previsto su primer baño de multitudes desde que se convirtiesen en marido y mujer, con un itinerario que los llevará por algunos de los puntos más emblemáticos de la capital británica.

 Así, a su salida del templo, desde la carroza tienen la oportunidad de saludar a las miles de personas acampadas que las últimas jornadas desafiaron al tiempo y al cansancio para asegurarse la mejor tribuna. 

El trayecto es de un cuarto de hora, con Parliament Square como destino inicial, donde la pareja tomará la Avenida de Whitehall hasta su desembocadura en Trafalgar Square, donde el itinerario girará hasta el Mall, el corredor que conduce hasta el Palacio de Buckingham.

Kate y Guillermo, miradas y gestos cómplices en Westminster

Guillermo a Kate: "estás guapísima"

Kate y Guillermo comparten confidencias en Westminster

Guillermo le pone la alianza a Kate Middleton
Kate y Guillermo cantando en Westminster
El Príncipe Guillermo y la ya Princesa Catalina por fin se han convertido en marido y mujer. A las 11 de la mañana, hora británica, Kate Middleton aparecía en la Abadía de Westminster y se producía el primer encuentro entre los novios. ¿Cómo han vivido la ceremonia?

Según dicen quienes saben leer los labios, lo primero que le ha dicho Guillermo a Kate, cuando la novia hacía su llegada al altar ha sido: "estás guapísima". Sin dejar de sonreír desde que ha salido del hotel donde ha pasado sus últimas horas de soltera, la novia le ha dedicado una mirada cómplice, algo que se ha repetido en numerosas ocasiones a lo largo de la más de una hora de enlace.

Miradas enamoradas, sonrisas continuas, confidencias en voz baja... Y, a la salida de la Abadía de Westminster, una protocolaria unión de manos. A la espera del posible beso en el balcón de Buckinham Palace, estas son las mejores imágenes de los novios durante el enlace real.


Kate a su llegada al altar de Westminster



Una novia para Enrique: ¿Pippa o Chelsy Davy?

Pippa Middleton, muy elegante

Pippa Middleton sale a recibir a su hermana Kate vestida de Alexander McQueen
Pippa derrocha belleza y elegancia en la cena de gala ofrecida por Kate y Guillermo tras la boda

Dicen que de una boda, sale otra boda. Y si es de la de Kate Middleton y Guillermo de Inglaterra, que muchos ya ven como la del siglo XXI, seguro que con más razón. Por eso, durante el enlace real en Londres muchas miradas no pudieron evitar posarse sobre Enrique, el hermano pequeño del novio, y Pippa, hermana pequeña de la novia, y ver en ellos a la pareja perfecta.

En la boda de Guillermo de Inglaterra y Catalina, Pippa brilló con luz propia con su excelente pose, su belleza y su elegancia al lucir un impresionante Alexander McQueen en blanco roto que rivalizaba incluso con la propia novia. 

Sin embargo, en la boda de Kate y Guillermo había un tercer "elemento" en discordia: Chelsy Davy, novia de Enrique desde el año 2004, a pesar de los constantes rumores de crisis en la pareja, separaciones y nuevas oportunidades. 

En las imágenes que se han hecho públicas del enlace, no se pudo ver en ningún momento a Enrique con Chelsy. Pero sí lo hizo con Pippa, junto a la que actuó como pareja "oficiosa" del enlace: en Westminster, en el balcón de Buckingham Palace... 

Y es que, aunque no sea más que producto de la fantasía popular de cuento de hadas, ¿a quién no le gustaría ver dos novias para dos hermanos... muy reales?

Pippa y la familia Middleton vuelven a su vida normal tras la boda de Kate y Guillermo

Los Middleton abandonan Londres tras el enlace real

Sin duda, Pippa Middleton ha sido la gran estrella de la boda de la Princesa Catalina y el Príncipe Guillermo. Después de que se celebrara la boda del siglo XXI, la hermana pequeña de Kate ha sido ensalazada por los medios por su belleza y estilo, pero ahora, toca volver a la normalidad.
La familia Middleton al completo ha abandonado Londres después de los dos días de festejos que han tenido lugar con motivo del enlace real de los duques de Cambridge. Al abandonar el hotel en el que han estado alojados,la joven Pippa se ha mostrado muy sonriente y suelta con los medios de comunicación que los esperaban a la puerta.

Pippa ha elegido para la ocasión un primaveral conjunto de blazier azul Klein, camisa blanca y pantalones pitillo en el mismo tono. Con la melena suelta, la hermana de Kate Middleton ha completado su look con unas sencillas bailarinas y un maxibolso de mano.

Ha nacido una nueva reina... de estilo.



Pippa, muy sonriente a la salida de su hotel de Londres

viernes, 29 de abril de 2011

Una boda en Londres

Kate Middleton y Guillermo de Inglaterra se dan su primer beso como casados en el Palacio De Buckingham
Kate y Guillermo se dieron su primer beso como marido y mujer en el Palacio de Buckingham.
Mañana hay una boda en Londres. Dos personas que se quieren han decidido vivir juntas el resto de sus vidas y sellar su unión en una ceremonia religiosa para dar testimonio de su voluntad de quererse. No tendría nada de noticioso, porque hay gente que se casa y que se quiere todos los días, si no fuera porque el contrayente es nieto de la reina Isabel II y futuro rey cuando le toque.
Guillermo y Catalina se casan, y ojalá sean muy felices. Lo más importante de todo esto es que se quieren. Que pudiendo elegir cualquier otra persona para amar, se han elegido ellos mismos. Puede que quizá por eso sean felices, y no como los padres del contrayente. Uno tardó décadas en poder casarse con la mujer que amaba porque cuando le tocó, ella no era virgen, y la futura reina de Inglaterra tenía que serlo.

Pobre Camila y pobre Carlos. Y pobre Diana, a la que un médico tuvo que reconocer antes de su boda para certificar que no había conocido varón.Como en las bodas gitanas, pero a priori. Y pobre Diana porque la realidad de su matrimonio fue que el esposo quería a otra mujer y a ella la utilizó para dar herederos a la corona. Y acabó como acabó: estrellándose a doscientos por hora al lado de su amante cuando iba en busca de la felicidad.

Mañana hay una boda en Londres. Un futuro rey se casa con una licenciada universitaria que cuando pronuncie sus votos prometerá amar, confortar, honrar y guardar a su marido, pero no obedecerlo. Será un gasto para la corona y los contribuyentes. Será un negocio para los fabricantes y vendedores de recuerdos made in China.

Será un empalago hasta la náusea para quienes tengamos que escuchar a una legión de comentaristas analizando vestuarios y gestos. Será, en el fondo, la repetición de un rito antiguo como la Humanidad. Te quiero, yo te quiero también y que sepa todo el mundo que nuestra voluntad es querernos siempre. Dure lo que dure ese siempre. 

jueves, 28 de abril de 2011

Letizia, el Príncipe Felipe y la Reina ya están en Londres para la boda de Kate y Guillermo

Letizia y el Príncipe, a su llegada a Londres
Los Príncipes de Asturias y la Reina Sofía ya están en Londres, donde asistirán a una cena privada en el lujoso hotel Mandarin Oriental previa al enlace Kate y Guillermo, que tendrá lugar el 29 de abril en la capital británica.
Doña Letizia, el Príncipe Felipe y la La Reina, que se alojará en un hotel diferente por motivos de organización, forman parte de los más de cuarenta miembros de la realeza extranjera invitados a la boda, que se celebrará en la Abadía de Westminster y será oficiada por el arzobispo de Canterbury y primado de la Iglesia Anglicana, Rowan Williams.

Para su viaje a Londres, Letizia Ortiz ha elegido un look casual muy favorecedor: jeans, un trench en color cámel, unos originales zapatos y melena al viento han sido las claves de su estilismo para comenzar su visita a la capital británica, a la espera todos de descubrir los modelos con los que esperamos deslumbre en el enlace real y los actos que lo rodean. 

martes, 26 de abril de 2011

¿Cómo serán Kate y Guillermo dentro de 30 años?

Kate y Guillermo, 30 años después


Esta imagen creada por un ordenador forense relfeja cómo serán el Príncipe Guillermo y Kafe Middleton dentro de 30 años.
Con unas cuantas arrugas y el pelo cano, pero igual de atractivos. La imagen creada por ordenador refleja cómo será la pareja de moda dentro de 30 años. Según estas predicciones, Kate con 58 años seguirá fiel a su sonrisa yGuillermo, con 59, se parecerá cada vez a su padre. El tiempo lo dirá.